SEMINARIO SUFÍ DE VERANO-2013

* TALLER SUFÍ DE VERANO - 2013
"Espejo del corazón.
El universo simbólico del sufismo"

Dirección: Halil Bárcena
Coordinación: Leili Castella

Del 22 al 26 de julio, de 10 a 2 del mediodía
Información e inscripciones: lilicastella@yahoo.es
(¡Reserva ya tu plaza!)

PRÓXIMAS ACTIVIDADES

* JORNADAS ESPIRITUALES:
"LA PRÁCTICA ESPIRITUAL EN LO COTIDIANO"
Ponentes: Willigis Jäger, Alexander Poraj, Celso Navarro, Teresa Guardans y Halil Bárcena

"Del más allá al más aquí.
Una visión sufí de la práctica espiritual"
ponencia a cargo de Halil Bárcena

12 y 13 de julio
Santa María de los Negrales-Madrid
Información en inscripciones:
www.fundacioncsoo.org
coordinación@fundacioncsoo.es
T. 618790079
Organiza: Fundación Española de Caminos de Sabiduría de Oriente-Occidente

* TALLER SUFÍ DE VERANO - 2013
"Espejo del corazón.
El universo simbólico del sufismo"

Dirección: Halil Bárcena
Coordinación: Leili Castella

Del 22 al 26 de julio, de 10 a 2 del mediodía
Información e inscripciones: lilicastella@yahoo.es
(¡Reserva ya tu plaza!)

* ... cada miércoles, de 6 a 9 de la noche, Taller Sufí, un espacio en el corazón de Barcelona dedicado al estudio y la práctica del sufismo 'mevleví'.
Información e inscripciones: lilicastella@yahoo.es

¡... Eyval·lah ...!

AVISO PARA NAVEGANTES

Amigas y amigos:

Bienvenidos al blog del "Institut d'Estudis Sufís" de Barcelona (Catalunya - España), un centro catalán e independiente, dedicado al estudio de la obra del místico persa Mawlânâ Rûmî (1207-1273) y el cultivo del sufismo mevleví, en nuestro ámbito cultural.

Aquí hallarán información puntual acerca de las actividades públicas (¡... las privadas son privadas!) que periódicamente realiza nuestro Institut. Dichas actividades públicas están abiertas a todo el mundo, ya que nadie ha encendido una luz para ocultarla bajo la cama, pero se reserva siempre el derecho de admisión, porque las perlas no están hechas para los cerdos.

Así mismo, hallarán en el blog diferentes textos y propuestas relacionados con el islam espiritual, el sufismo y la sabiduría tradicional. Es importante saber que nuestra propuesta sufí está enraizada en la sabiduría coránica y la
sunna muhammadiana, con lo que no es de orden terapéutico, ni pertenece a la categoría de la auto-ayuda, el crecimiento personal, el coaching u otros sucedáneos.

El blog está pensado como una herramienta de trabajo para todos aquéllos que tienen un sincero interés por Mawlânâ Rûmî, en particular, y la senda del sufismo islámico, en general. Por ello, sus contenidos se renuevan semanalmente. Si se suscriben al blog podrán recibir información puntual sobre todas las novedades que se produzcan.

Para cualquier tipo de consulta o información, no duden en poneros en contacto con nosotros, a través de nuestra dirección de correo electrónico: sufismo786@yahoo.es

También nos pueden encontrar aquí:

Reciban un cordial saludo derviche, sean quienes sean y lo que sean, estén donde estén, y muchas gracias por su visita. Pero, antes de concluir, una advertencia importante: tal vez el nuestro sea el único blog sufí del mundo en el que se escribe acerca del noble y caballeresco deporte del rugby. Por consiguiente, quien tenga excesivas manías al respecto no hallará aquí su lugar.

¡Huuuuuuu ... !

Halil Bárcena
Director de l'IES

Actividades / 2012-2013

* TALLER SUFÍ

Un espacio semanal, en pleno barrio barcelonés de Gràcia, dedicado a la práctica y el estudio del sufismo mevleví inspirado por el poeta persa Mawlânâ Rûmî, según la pedagogía propia del Institut d'Estudis Sufís. En el "Taller Sufí" se utilizan, fundamentalmente, la música y la danza como métodos de interiorización y apertura a lo real.

Todos los miércoles, de 6 a 9 de la noche
(Es posible incorporarse más tarde, así como marchar antes)
Mensualidad: 50 € (una sesión suelta: 15 €)
Inicio del Taller Sufí:
19 de septiembre de 2012
(Matrícula abierta durante todo el curso)

Dirección: Halil Bárcena
Coordinación: Leili Castella
Información e inscripciones:
lilicastella@yahoo.es

(Reservado el derecho de admisión)

* SAMÂ-HANÉ
Encuentro abierto de música y danza derviche del giro con la participación del grupo musical 'Ushâq, integrado por miembros del Institut d'Estudis Sufís. El samâ-hané no es un concierto musical, pues no hay espectadores, sino un espacio participativo para saborear toda la belleza y la potencia movilizadora de la música y la danza sufíes.

Calle del Sol nº 8 (Barrio de Gràcia) Barcelona
Horario: de les 19'00 a las 21'00 h.
Importe: 15 € cada sesión
Información:
lilicastella@yahoo.es
Próximo samâ'-hané: fecha a determinar
(Reservado el derecho de admisión)

* TALLERES SUFÍES INTENSIVOS

Anualmente, el IES organiza diversos talleres sufíes intensivos en la ciudad de Barcelona. Dichos talleres están abiertos a todo el mundo, si bien se reserva el derecho de admisión. En ellos se abordan aspectos específicos del camino sufí, según la pedagogía propia del Institut d'Estudis Sufíes.

Dirección: Halil Bárcena
Coordinación: Leili Castella
Próximo Taller Sufí:
Información e inscripciones: lilicastella@yahoo.es


* TALLER SUFÍ DE VERANO - 2013
Del 22 al 26 de julio
Información e inscripciones: lilicastella@yahoo.es
(Reserva ya tu plaza)

lunes, 28 de febrero de 2011

Un 6-Nations de récords


El 6-Nations y sus récords



Halil Bárcena







Cada año, los meses de febrero y marzo constituyen una delicia para los amantes del rugby, que no son pocos. Y es que se disputa el clásico trofeo de las 6-Nations, que reúne a las mejores selecciones nacionales del hemisferio norte, esto es: Irlanda, Inglaterra, Escocia, Galés y Francia, más Italia (la pregunta es si Rusia no está hoy por hoy por encima de los italianos). Además, este año es el primero sin humo, con lo que se puede estar en el pub degustando una buena tarde de rugby sin acabar bien ahumado.



Hasta ahora se llevan disputadas tres jornadas, que no han deparado demasiadas sorpresas. El pasado fin de semana, el combinado
irlandés consiguió un importante triunfo frente a Escocia por 18-21, en el estadio Murrayfield, que sitúa a los escoceses como colistas junto a Italia, favorita un año más a llevarse la cuchara de palo, que premia al último clasificado cuando no obtiene ningún punto. Con este triunfo, Irlanda iguala a Francia y Gales con cuatro puntos en la clasificación general y reduce distancia con el principal candidato al título, Inglaterra, que este sábado superó a los galos por un contundente 17-9 y que se medirá a Escocia la próxima jornada. El test-match entre ingleses y franceses, todo un clásico conocido como el "crunch", sirvió para ver una Inglaterra muy recuperada y en ascenso. Este cronista, que vio perder a los de la rosa roja en Twickenham frente a nuestros admirados All Blacks de Nueva Zelanda, el pasado mes de noviembre, puede dar fe de la notable mejoría experimentada por la escuadra dirigida por Martin Johnson.




Dos jugadores ingleses, precisamente, han sido los protagonistas de estas tres primeras jornadas del 6-Nations. En primer lugar, Chris Ashton, que con cuatro ensayos frente a Italia igualó el récord de la competición. En dicho encuentro, los ingleses destrozaron a la escuadra italiana, tras un escandaloso 59-13. El otro protagonista ha sido Jonny Wilkison, Wilko para los aficionados ingleses, quien batió este sábado pasado el récord de puntos marcados en partidos internacionales, que ostentaba hasta ahora el neozelandés Daniel Carter, llevándolo hasta los 1.190 puntos, tras un penal conseguido en el minuto 51 del "crunch". DC había batido el récord mundial de puntos marcados, el mes de noviembre pasado, en un amistoso ganado por los All Blacks en Gales, cuando Wilkinson estaba lesionado en un hombro. El número total de puntos de DC, que cuenta 29 años de edad, tres más joven que Wilko, es de 1.188 puntos. Seguiremos informando.

La medida de lo espiritual


Medir lo espiritual



Halil Bárcena





Cuando el conocimiento del hombre respondía a una epistemología mítica y el pensamiento estaba marcado por lo mágico, una de las pruebas, tal vez la más irrefutable, de que alguien poseía valor -e incluso poder- espiritual era el milagro. En efecto, el hombre espiritual era capaz de subvertir el orden de la naturaleza, en virtud de la gracia divina. Hoy, sin embargo, que ya no poseemos dicha epistemología mítica, ¿cuál podría ser el barómetro para medir lo espiritual? No lo sabemos a ciencia cierta. Con todo, existen indicios. Ahí va cuál es para mí la balanza de medir lo espiritual.

A mi modo de ver, por muy versado que uno sea, por muchos seguidores que uno cuente, por muy florido que sea el verbo que se emplee para hablar, por muchos libros que uno haya escrito o haya acumulado títulos y más títulos, si en el supuesto "sabio" y alrededor de él no crecen la libertad, la paz y la alegría, a mí, personalmente, no me despertará demasiado interés. Libertad, que es permanecer fiel únicamente al espíritu de la verdad, sin otras servidumbres; paz, que es vivir de forma homogénea, teniendo un centro, siendo como uno se muestra y mostrándose como uno es; y alegría, que es el fruto maduro tanto de la libertad como de la paz. He ahí cuál és para mí la verdadera medida de la persona de hondas cualidades espirituales; he ahí a ése que los sufíes denominan al-insân al-kâmil, esto es, el hombre universal, el único digno de ser llamado ser humano, alguien libre, en paz consigo mismo y con el resto, y, cómo no, alegre. Nada más. Tan sencillo -¡y tan grande!- como eso.

lunes, 21 de febrero de 2011

Lavar los platos


Lavar los platos



Patsilí Toledo





Hace unos días, leía la traducción que Halil Bárcena ha realizado del texto Lo imprescindible del maestro sufí andalusí Ibn 'Arabî (m. 1243), encontrándome con el siguiente parágrafo: “La vida te ha otorgado la bendición de poseer mente, conocimiento, profesión, fuerza y salud. Utiliza, pues, dichos dones para reunir todo el sustento que puedas en el mínimo tiempo. Cuando sea posible, asegúrate en un solo día el sustento de una semana. Y dedica los otros seis días a Al·lâh y la práctica espiritual”. ¿A quién se dirige Ibn 'Arabî en este texto? ¿De quién habla?

Sabemos bien que la mayor parte de los textos de carácter espiritual poseen una doble vocación particular y universal. Según esta última poseen sentido y aplicación en contextos históricos y culturales totalmente diferentes a aquel en el que fueron elaborados. Posiblemente, esas diferencias no llaman nuestra atención cuando también nuestra perspectiva posee rasgos culturales similares. Así, por ejemplo, no nos sorprende leer textos como el que aquí comentamos de Ibn 'Arabî, que toman como base la experiencia masculina para formular recomendaciones generales, pues en nuestra cultura occidental -al igual que gran parte de las orientales- la experiencia masculina suele tomarse como parámetro de lo humano.

Pero, más allá de si Ibn 'Arabî habrá o no tenido en mente a las mujeres cuando escribe que “la vida te ha otorgado la bendición de poseer mente, conocimiento, profesión, fuerza y salud”, para mí lo interesante es reflexionar sobre la noción de práctica espiritual que subyace en este texto, y en qué medida, entonces, ese camino espiritual comprende ciertas actividades que han sido, principalmente, parte de la experiencia -histórica y contemporánea- de las mujeres. Cuando Ibn 'Arabî sugiere la posibilidad de asegurarse en un solo día el sustento de una semana no piensa en cocinar, limpiar, cuidar, etc. Ese trabajo -propio de las mujeres- se realiza cada día, durante todo el día y todos los días; y, además, es un trabajo ¡... que no asegura el sustento...! De hecho, durante mucho tiempo se pensaba que esto no era trabajo. Pero, ¿es trabajo? ¿es práctica espiritual, una práctica de otro tipo, diferente a la conocida/planteada por Ibn 'Arabî?



Esas actividades, al igual que quienes las realizaban -esclavos, servidumbre o, simplemente, las mujeres- no sólo eran irrelevantes en el pasado. También en nuestras sociedades son consideradas esclavizantes cargas domésticas que han sido asumidas -en parte- por los electrodomésticos, los propios estados, por otras mujeres -generalmente más pobres- y, en menor medida, por algunos hombres. Y cuando esas actividades se realizan fuera del entorno doméstico (barrer calles, fregar platos en bares, etc.), tampoco son de las que otorguen más prestigio social .

Entonces, no se trata de lo que hacen mujeres u hombres. Se trata de fregar los platos, de barrer, pasar el mocho; es decir, todas esas actividades mínimas, sin trascendencia ni huella, actividades en las que difícilmente podremos dejar nuestro “sello personal” o ser reconocidos por lo bien que lo hacemos; actividades que se repiten, una o varias veces en un día, todos los días. Y es, precisamente, eso, su irrelevancia, lo que las hace relevantes. Son las actividades de las que culturalmente huímos, pues debemos ocupar nuestro tiempo y energías en otras cosas aparentemente más "trascendentes"; esas actividades, que las puede hacer cualquiera sin saber leer siquiera, actividades que se resisten a ser "trascendentalizadas", actividades invisibles, simples, necesarias. Esto puede sonar a una exaltación del lavado de platos, pero esas actividades mínimas nos permiten descender, hacen que regresemos al mundo, que dejemos de buscar el sentido de las cosas, de la vida, el propósito trascendente en todo lo que hacemos. Simplemente, las hacemos. Simplemente, fregamos platos o barremos.

Y las mujeres, aquí y allá, antes y ahora, lo hemos hecho sin cesar. ¿No ha sido también parte de nuestro camino espiritual? Y lo mejor es que estamos dispuestas a compartirlo con los hombres.


Patsilí Toledo es abogada chilena e investigadora del grupo Antígona de la Universidad Autónoma de Barcelona

De la belleza



De la belleza y su verdad


Halil Bárcena







La belleza es todo menos bonita; o al menos, no se cifra en términos estéticos. Fundamentalmente, la belleza conmociona, y si lo hace es porque revela la verdad sin ambages ni posibilidad de juicio. La belleza nos deja sin argumentos, o lo que es lo mismo, en silencio. Y es que la belleza es eso, justamente, el esplendor de una verdad, cuya contundencia resulta irrefutable; es porque sí. Ante la belleza, lo subjetivo se difumina, pierde los contornos que otorgan seguridad al sujeto. Por supuesto, lo bello no es lo que nos gusta, esto es, lo que nos causa placer, sino lo que emociona, más allá de las categorías habituales con las que juzgamos las cosas. La belleza es por sorpresa, siempre nos coge desprevenidos, puesto que hay algo en ella de súbita irrupción. La belleza nos despierta de la modorra cotidiana y sus falsas ilusiones; siempre hay algo en ella que subvierte nuestro orden interior, como una sacudida inesperada que muestra la precariedad de nuestros constructos ideológicos, ésos con los que pretendemos domesticar la complejidad de una realidad que engendra complejidad a cada momento y que, por ello mismo, es indomable. La belleza nos hace añicos, pero sólo quien se vive a sí mismo como nada es capaz de vivir la divinidad como todo.






La naturaleza es la expresión por antonomasia de la belleza. Pues bien, ante ella caben dos posibles actitudes o formas de aproximación: la de la contemplación y la de la sensación. La vía de la contemplación conduce al recogimiento, que nada tiene que ver con el ensimismamiento, sino con el silencio interior. Contemplar, tal como aquí lo entendemos, es penetrar en el templo de la naturaleza como quien se adentra en un espacio sagrado, esto es, con sigilo y respeto expectante. Recogimiento es sinónimo de tener un centro. La vía de la sensación, por su parte, conduce a la disipación. Se admira la belleza de la naturaleza, pero sólo mientras la naturaleza tiene, digámoslo así, un comportamiento correcto. Seguir la vía de la sensación es despeñarse por el barranco del sensualismo, enfermedad estética del sentimentalismo. Disipación es sinónimo de carencia de un centro.




Escribe el persa Mawlânâ Rûmî (m. 1273): "Has de saber, hijo, que todo en el universo es una jarra llena hasta el borde de sabiduría y belleza. Todo es una gota de Su belleza que, a causa de Su plenitud, no puede contenerse. Era un tesoro escondido y por Su propia plenitud brotó e hizo que la tierra brillara aún más que los cielos" (Masnaví I, 2859-2861). Y es que, como afirmaba Frithjof Schuon, la belleza y la cognición están estrechamente fundidas, aunque no confundidas. Así, por ejemplo, podemos afirmar que la belleza de la contemplación de la naturaleza desemboca en una forma particular de conocimiento.
Otra característica de la belleza es la necesidad de ser dicha, comunicada y compartida. La belleza, como el amor, no se puede ni callar ni acallar. La belleza es mostración esplendorosa de una verdad cuya razón de ser es decirse en el mundo, hallar un corazón capaz de recibirla. De ahí que no exista un uso particular y privado de la belleza, sino que ésta necesita ser proclamada y compartida. Lo bello nos reclama su propia exaltación y difusión. Ante lo bello, no vale el egoísmo de quererlo todo para sí mismo. Pues bien, entre finales de febrero y la primera quincena de marzo, florecen los almendros en la comarca catalana de la Terra Alta, limítrofe con la comunidad aragonesa. Para quien esto escribe se trata de un acontecimiento anual de una belleza inconmensurable. De hecho, estas líneas a propósito de la belleza y su verdad, no son sino un mero pretexto para compartir con ustedes eso, justamente, la belleza de los almendros en flor de la Terra Alta.

miércoles, 16 de febrero de 2011

Del amor espiritual


El amor espiritual... en la radio







El 14 de febrero, día de los enamorados, el programa 'Valors a peu de carrer', que emite a diario Ràdio Estel, bajo la dirección de los periodistas Eulàlia Tort y Joan Salicrú, estuvo dedicado al tema del amor, como no podía ser de otra manera. Halil Bárcena, director del Institut d'Estudis Sufís, fue invitado a decir algunas palabras a propósito del amor espiritual; aunque, bien pensado, ¿existe algún amor digno de dicho nombre que no sea espiritual? Sea como fuere, los amigos y seguidores del presente blog pueden ver lo que allí se dijo clikando aquí:

domingo, 13 de febrero de 2011

Libros: Bram van Velde


Charles Juliet
Una vida secreta. Encuentros con Bram van Velde
Barcelona, Ediciones de la Rosa Cúbica, 2008






"El arte es una mentira que acerca a la verdad"
Pablo Ruiz Picasso


Bram van Velde, pintor holandés (1895-19819) que vivió en La Haya, París, Worpswede (Alemania) y Ginebra durante las dos guerras mundiales y el periodo de entreguerras, fue un artista obsesionado por descubrir la verdad de la existencia e hizo de dicha búsqueda el centro de su vida y de su obra. El hambre, la miseria, la cárcel, la devastación de Europa, el miedo, la profunda soledad y angustia que le acompañó durante toda su vida no le hicieron desistir de su propósito; al contrario, le dieron más fortaleza para resistir y esperar esos instantes únicos de creación en los que era arrebatado por la vida.

Estilísticamente se le encuadra en el fauvismo y en el expresionismo alemán, pero su obra nunca se alineó con ningún ismo o movimiento estético; jamás pretendió aportar nada al arte, ni hacer de su obra una investigación formal o crear belleza, sino simplemente plasmar a través de la pintura, un instante de vida verdadera. Solitario y aislado en su propia aventura existencial, Bram van Velde hizo de la pintura su forma de tomar contacto con la vida, su única posibilidad de poder sobrevivir al mundo temporal, dejándose atrapar y abandonándose a ella sin resistencia, para que el cuadro que estaba esperando salir de su invisibilidad pudiera manifestarse sin que él interpusiera obstáculo alguno; un acto íntimo, en definitiva, entre la tela y la mano guiada por el cuadro que pide salir a la luz (pp. 48-50). Dice el pintor:

- Para ser verdadero hay que sumergirse, tocar fondo. Pero la mayoría quiere dominar. Temen lo peor. Nada se puede dominar del todo. Lo que hay que hacer es dejarse dominar.
- Yo canto mi miseria. Mis telas son un canto-miseria.
- Muchos pintores producen en serie, fuera de toda necesidad.
- Todos los cuadros que yo he pintado me han sido impuestos. No hay que forzarse nunca.
- La pintura lo toma a uno y uno no tiene nada que decir. Es constantemente Godot. Una cadena al cuello y por detrás un látigo.
- Sí, lo he abandonado todo. La pintura me lo exigió. Era todo o nada.
- La pintura ayuda a ver. Ella hace de la vida, de la complejidad de la vida, algo que puede verse. Hace visible aquello que uno no puede ver.
- En este mundo que me aplasta no puedo sino vivir mi debilidad. Esta debilidad es mi única fuerza.
- No puedo decir nada, explicar nada. La pintura no viene de la cabeza sino de la vida.
- No, no, yo no he hecho nada. Sin embargo he trabajado intensamente.
- No hago más que buscar la vida. Todo eso escapa al pensamiento, a la voluntad.
Cuando se está en la verdad el mundo ya no existe, los acontecimientos ya no tienen importancia. Pero la verdad no tiene un camino fácil.
- La vida da miedo.
- Yo desaparecí en mi aventura. No más país, familia, vínculos. Yo ya no existo. Sin embargo había que seguir.





Para poder pintar Bram van Velde se retira, se silencia, desaparece (p. 208):

- Si uno quiere que la obra tenga algo vivo, es indispensable que allí haya un muerto.
- El artista debe consentir en borrarse, en desaparecer, pues únicamente bajo esas condiciones puede transferir lo que extrae de sí mismo a aquello que nace de su mano.

Bram no cree en la palabra, le cuesta expresarse a través de ella, considera que la palabra engaña; en cambio, hace de la visión el eje principal de su trabajo. Toda su actividad es ver la vida haciéndose, en él y a su alrededor, especialmente en la naturaleza, durante sus largas caminadas. De esa visión en silencio puede surgir el cuadro. Vive tranquilo o angustiado esperando que la sacudida vital se produzca del contacto con la vida real. En ese momento hay un hacer y un no-hacer, pues las dos cosas son inseparables, para él, en el arte verdadero:


- Sí, creo…creo que ver es lo propio del hombre verdadero. Mientras que el que habla, es difícil que lo sea (p. 195).

El periodista francés Charles Juliet descubre en Bram van Velde ese silencio y esa perturbación existencial que está en cada uno, si se le da espacio y hay visión, y que a Juliet lo conecta con una dimensión que no le es desconocida. Lo descubre en la obra y en el propio artista, en sus silencios, en sus palabras, en su presencia. Los contactos con Bram van Velde acercan al periodista a un amigo del pintor, un artista al que admiran los dos profundamente y que fue quien lo descubrió en la miseria más absoluta y lo dio a conocer, el escritor irlandés Samuel Beckett, con quien Charles Juliet mantuvo algunos encuentros que recogió en Encuentros con Samuel Beckett (Madrid, Siruela, 2006).



Así como para Bram el sentido más importante para el conocimiento de la verdad es la vista, y dedica todo su esfuerzo al desarrollo de la visión, Beckett, artista de la palabra, desarrollará el oído y la escucha. Como Bram, solo escribirá cuando las palabras y las historias lleguen y le cojan la mano para escribir, después de escuchar la vida que yace en las situaciones de mayor desolación y abandono humano. Como Bram, su proceso de escritura parte del silencio; como Bram, irá dejando de hablar progresivamente y solamente escuchará. El arte para ambos artistas es una liberación, un ir al encuentro de la verdad, de la esencialidad y, por consiguiente, un renunciar a todo lo que les aleja de ese cometido, empezando y terminando por ellos mismos y asistidos por el lenguaje, pictórico en un caso y escrito en el otro, una vez ha sido vaciado de conceptos, conocimientos culturales, voluntad, deseos de autoafirmación; una vez se ha puesto al servicio de la vida. Marta Busquests i Font

viernes, 11 de febrero de 2011

Por fin, Egipto


Por fin, Egipto



Halil Bárcena



Las calles de la vieja ciudad de El Cairo, al-Qâhira (la Victoriosa) en árabe, están en carne viva. Y decir El Cairo es decir Egipto, del mismo modo que decir Egipto es decir el resto del mundo árabe. Tal como suena. Porque el país de los faraones es el corazón de la nación árabe, sea lo que sea dicha expresión de cuyo uso tanto han abusado unos y otros. Nadie sabe exactamente hacia dónde va Egipto, pero algo muy importante -¡por fin!- se está moviendo; algo que, dicho ya de entrada y sin embudos, nada tiene que ver con la religión, cuando nos habían repetido hasta el hartazgo, aquí y allá, que todo en el mundo árabe pasaba y, lo que es peor aún, tenía que pasar, por el islam. No. Lo veníamos diciendo en los últimos años y los hechos de estos días lo demuestran. Afortunadamente, el tiempo del islam político ya pasó, dejando tras de sí sangre, hastío y frustración. Algunos analistas, pocos ciertamente, pero muy preclaros, hablaron en su momento de "postislamismo" y, aquí, los y las de siempre, esos (y esas) opinadores que desde las ondas radiofónicas escupen bilis a diario contra el islam y les ríen todas las bromas a Israel, incluso las más pesadas, se mofaron, porque, en el fondo, ya les estaba (y les está) bien pensar que los árabes son genéticamente incapaces para la democracia; y el islam, una tradición religiosa oscurantista que anula a las mujeres e incapacita a sus fieles para la libertad. Por supuesto, dichos opinadores, que saben poco de mucho (¡de hecho lo mismo te planchan un huevo que te fríen una corbata!), no saben que está pasando en Egipto. Y es que algunos cuando no ven barbudos blandiendo coranes por las calles o quemando banderas americanas ya no saben qué decir. Pero, vayamos a lo que en verdad importa y aquí nos interesa.




Los jóvenes cairotas se han echado a la calle, a la plaza para ser más exactos, puesto que han hecho de la Plaza de Tahrîr, que curiosamente quiere decir "liberación" en árabe, la plaza fuerte de sus reivindicaciones de libertad. "Hurriya", libertad en árabe; eso es lo que reclama una juventud con mucha más formación que sus papás y que sus abuelos y que, sin embargo, carece de expectativas de futuro. Pero, ¿qué significa hoy la palabra "hurriya" en boca de la juventud cairota y, por extensión, árabe? Gritar "hurriya" es decirle no a un régimen dictatorial carcomido por la corrupción y el nepotismo. Gritar "hurriya" es reclamar el mismo bienestar que todo ser humano anhela en cualquier parte del mundo. Gritar "hurriya" es exigir la dignidad que cualquier persona por el hecho de serlo merece, máxime en un país, Egipto, donde el estado de derecho brilla por su ausencia. Pero, gritar "hurriya" es algo más que pocos aquí han entendido. Cuando los jóvenes egipcios gritan "hurriya" también están reclamando libertad para disponer de su propio cuerpo y sexualidad, algo que les equipararía a los jóvenes de otras zonas del planeta. Y es que les están diciendo a los poderes, tanto políticos como militares y religiosos, que son ellos los garantes de su propio destino y que nadie es quien para dictar con quién o cómo se han de relacionar. "Hurriya" es también libertad personal.

Los cyber-jóvenes árabes de hoy, tan dinámicos como los jóvenes de cualquier otro lugar del mundo, han crecido con la televisión por satélite, los teléfonos móviles y las nuevas redes sociales que se están tejiendo en internet a nivel planetario, es decir, están al corriente del cambio epocal que está viviendo la humanidad y no desean quedarse al margen. La inmensa mayoría de la juventud árabe prefiere invertir su tiempo navegando en la red que recibiendo rancio adoctrinamiento religioso en las madrasas, algo que a algunos aquí, que no ven más allá del islam, tanto les sorprende. Nadie sabe hacia dónde se encamina Egipto, y con él el mundo árabe, ni cómo acabará lo que en Tahrîr se está fragüando, pero estos jóvenes airados aunque henchidos de esperanza va a ser muy difícil, por no decir imposible, que acepten someterse a un gobierno continuista que signifique más de lo mismo. Tampoco aceptarán de buen grado que los militares rijan los destinos del país. Y, por último, y esto sí que representa un cambio substancial respecto a las últimas décadas de control ideológico islamista, ningún religioso iluminado les podrá hacer creer que la solución de todo está en su islam ("Al-Islam huwa al-hall", como rezaba el viejo eslogan del islam político), porque en Tahrîr, donde los laicos conviven sin mayor problema con musulmanes y cristianos coptos, también se está pidiendo que la religión sea, por fin, un asunto personal y que el islam, por fin, pueda ser vivido desde la pluralidad y no desde una sola visión obcecada. Muchas cosas al mismo tiempo, como puede verse.

Los más pesimistas y los que poco podían imaginarse todo esto, puesto que les echaba por tierra su visión roma y malintencionada de los árabes y del islam, alertan ahora sobre el peligro a la deriva islamista de Egipto. Insisto una vez más: el tiempo del islamismo político ya pasó, lo máximo que podrá darse a la larga es un fenómeno como el del islamismo turco, esto es, una suerte de democracia islámica conservadora, pero no el éxito de las opciones maximalistas del pasado. Los tiempos han cambiado mucho y con él las condiciones para que eso pueda darse. Por eso, cuando se dice que Egipto ha sido el vivero ideológico de las distintas formas de islamismo, desde los temidos -¡y hoy descolocados!- Hermanos Musulmanes de Hasan al-Banna, abuelo de Tarîq Ramadan, a Sayyid Qutub, padre del islamismo violento, debiera decirse a renglón seguido que el país del Nilo también alumbró un importante pensamiento ilustrado en la persona de Taha Husein, por ejemplo, o el primer feminismo árabe, impulsado por la activista Huda Shaarawi, figuras todas ellas que permanecen en la memoria del pueblo egipcio.


Por último, no quisiera dejar de decir algo que me parece capital, dado el sambenito de violentos que la mayoría de los medios de comunicación occidentales les han colgado a los árabes en el último medio siglo: todo hasta ahora, aunque no sabemos por cuánto tiempo, se está desarrollando de forma pacífica, a pesar de los ya casi trescientos muertos, según organismo independientes de derechos humanos. O sea que los jóvenes árabes (y con ellos las clases medias) también son capaces de hacer su propia revuelta, una revuelta democrática y anónima, esto es, con portavoces pero sin líderes, de forma no violenta. ¡Y es que cuántos tópicos están cayendo estos días desde la Plaza de Tahrîr, corazón palpitante de la lucha por la libertad del pueblo egipcio y de todos los árabes, para quien sea capaz de verlos! Ahora veremos si Estados Unidos y Europa apuestan realmente por la democracia en el Próximo Oriente o si la codicia del beneficio propio y la miopía complaciente se imponen una vez más. Sea como fuere, les ha de quedar claro a todos que esto, ¡por fin!, va en serio. Las nuevas generaciones de egipcios, en particular, y árabes, en general, no van a conformarse con meros cambios cosméticos.

Lecturas recomendadas

  • AA.VV, El islam, el fundamentalismo y la traición al islam tradicional (J. J. de Olañeta, 2007)
  • Bahrâm Elâhi, Le chemin de la lumière. La voie de Nur 'Ali Elâhi (Albin MIchel, 1985)
  • Hèctor Bofill, La Reconstrucció de l'Aristocràcia (Proa, 1999)
  • Julius Evola, Cabalgar el tigre (Heracles, 1999)
  • Mahmud Darwix, En presencia de la ausencia (Pre-textos, 2011)
  • Martin Lings, Un santo sufí del siglo XX. El Shayj Ahmad Al-'Alawî (J. J. de Olañeta, 2001)
  • Patrick Ringgenberg, L'univers symbolique des arts islamiques (L'Harmattan, 2009)
  • Seyyed Hossein Nasr, L'Islam traditionnel face au monde moderne (L'Age d'Homme, 1993)
  • Shayj al 'Alawi, Revelación y presencia divina. Comentario coránico y poesía mística (Almuzara, 2010)
  • Sükran Vahide, Bediuzzaman Said Nursi (Sözler, 1992)
  • Titus Burckhardt, Chartres y el nacimiento de la catedral (J. J. de Olañeta, 1999)
  • Şefik Can, Fundamentos del pensamiento de Rumi. Una perspectiva sufí mevleví (Editorial La Fuente, 2009)

¡Ah... min al-'Eshq!

"A nosotros que, sin copa ni vino,
estamos contentos.
A nosotros que, despreciados o alabados,
estamos contentos.
A nosotros nos preguntan: “¿En qué acabaréis?”.
A nosotros que, sin acabar en nada,
estamos contentos"

Mawlānā Ŷalāl al-Dīn Rūmī

¡... del movimiento a la quietud!

... de la palabra al silencio !!!

"Queda mucho por decir,
pero será Él quien te lo diga
para que lo entiendas, no yo"

Mawlânâ Yalâl al-Dîn Rûmî (m. 1273)